- Ana Díaz Cortés. Socióloga
Viajes
El diagnóstico de demencia o deterioro cognitivo no debe implicar el abandono inmediato de los viajes sí es algo que nos gusta hacer. Con el apoyo adecuado y teniendo cerca a un cuidador de referencia la persona con demencia puede seguir viajando y disfrutando hasta fases moderadas-avanzadas de la enfermedad. Tanto si los viajes son por placer como por necesidad (por ejemplo, traslado durante las vacaciones a la casa de otro familiar) es bueno tener una serie de cosas en cuenta:
- Intentar que el nuevo espacio resulte lo más familiar posible, llevando con nosotros ciertos objetos clave como fotos, ropa de cama...
- Mantener un ritmo de actividades moderado y evitar sobrecargar a la persona con muchos espacios, comidas y personas nuevas al mismo tiempo.
- Intentar mantener las rutinas de la casa y los horarios ayudará a la adaptación de la persona al nuevo entorno
- Llevar siempre con nosotros el historial médico y medicación suficiente de uso habitual para poder hacer frente a incidencias durante la viaje.
Ingresos hospitalarios
Un ingreso en el hospital es un momento especialmente delicado para una persona con demencia. El hecho de estar enfermo y las características de vida en el hospital (gente nueva a diario, cambios de horarios, dificultad para dormir, falta de actividad...) pueden contribuir a que haya un empeoramiento agudo y franco de los síntomas de demencia. Hay ciertas cosas que podemos hacer para ayudarles a llevar mejor el ingreso:
- Asegurarnos de que tienen sus objetos personales a mano
- Crear un ambiente lo más familiar posible (llevarle una pieza de abrigo de la casa, una manta, el marco de fotos que tiene en la mesilla...)
- Intentar evitar el aburrimiento y mantenerlos ocupados con conversación, juegos si aún son capaces de jugar o tareas que puedan hacer en el hospital (echarle un vistazo el periódico, o calcetar)
- Moverse en la medida que la enfermedad lo permita: pasear con ellos siempre que se pueda por el pasillo
- Intentar que le dé la luz de día y que de noche duerma lo mejor posible
Aun así, haciendo todo esto, es habitual que las personas con demencia se desorienten mucho en el hospital, que pierdan el ritmo de sueño habitual e incluso experimenten alucinaciones o episodios de agresividad. Estos cambios en el comportamiento se llaman “delirium” y pueden asustarnos mucho. Deben ser tratados adecuadamente por el personal responsable, aunque la mejor estrategia siempre es prevenirlo con las estrategias mencionadas anteriormente.
Conducción
Una de las dudas más frecuentes en las consultas de Neurología es si el enfermo puede seguir conduciendo. Pese a no haber una directriz clara, parece existir un cierto consenso en que las personas con deterioro cognitivo o demencia deben dejar de manejar un vehículo lo antes posible. Esta recomendación es más importante aún en personas de edad avanzada, cuyas tasas de siniestralidad son mayores en comparación con otros grupos de edad.
Aun así, esto no siempre se cumple, de hecho, existe un alto porcentaje de pacientes que siguen conduciendo de modo habitual un año después del diagnóstico.
La importancia de esta decisión radica en que en las maniobras de conducción trabajan conjuntamente las funciones cognitivas, las visuoperceptivas o la coordinación visuomotora. El déficit de atención, problemas para distinguir las señales de tráfico o la toma de decisiones inadecuada propia de las personas con deterioro cognitivo o demencia, hacen que tengan más riesgo de un accidente de tráfico que comprometa su vida y la de otros conductores o peatones.
¿Cuándo es el momento de abandonar la conducción? Una correcta valoración por parte del especialista es suficiente. En esa valoración se tendrán en cuenta varios aspectos como el historial como conductor, el diagnóstico, la medicación y otro tipo de patologías que puedan afectar a la conducción. No obstante, existen unos Centros de Reconocimiento de Conductores (CRC) en los que se realiza una evaluación multidisciplinar de cada caso que podría derivar en reconocer a la persona como “no apta” para conducir.


