- Taida Sánchez Rego. Neuropsicóloga. AGADEA
La estimulación cognitiva es un conjunto de actividades diseñadas para mantener y mejorar el funcionamiento mental de las personas. Se centra en ejercitar habilidades como la memoria, atención, lenguaje, orientación y funciones ejecutivas (como la planificación y el razonamiento) a través de ejercicios individuales, dinámicas grupales y debates. Su objetivo principal es conservar las capacidades cognitivas existentes y retardar el deterioro, promoviendo así una mejor calidad de vida. Entre los programas más efectivos se encuentra la Terapia de Estimulación Cognitiva (CST), que se basa en el aprendizaje implícito y la interacción social, mostrando resultados significativos en la mejora de la cognición y la comunicación.
Este tipo de terapia utiliza actividades que estimulan tanto el pensamiento como el lenguaje, y demostró ser tan eficaz como algunos tratamientos farmacológicos para mejorar la calidad de vida.
¿Es lo mismo que un taller de memoria?
Aunque la estimulación cognitiva y un taller de memoria comparten el objetivo de mejorar habilidades cognitivas, no son exactamente el mismo. La estimulación cognitiva está diseñada específicamente para personas con deterioro cognitivo, mientras que los talleres de memoria suelen dirigirse a personas sanas que desean ejercitar su memoria y mantener su agilidad mental.
La estimulación cognitiva abarca una gama amplia de habilidades cognitivas y sociales, promoviendo la interacción y la comunicación entre los participantes. De este modo, se busca no solo mejorar la memoria, sino también fomentar la conexión social y el bienestar emocional, aspectos fundamentales para la calidad de vida de quien se enfrenta al deterioro cognitivo.
¿En qué me puede ayudar?
La estimulación cognitiva ofrece múltiples beneficios que impactan positivamente en la vida diaria. Entre sus objetivos se incluyen estimular y mantener las capacidades mentales, incrementar la autonomía personal y fomentar las relaciones sociales. Aunque no cura la demencia ni erradica las dificultades cognitivas, puede ayudar a frenar o retardar el deterioro cognitivo, lo que es fundamental para preservar la calidad de vida de la persona afectada.
Además, esta práctica puede mejorar la autoestima, reducir el estrés y optimizar el rendimiento cognitivo. También crea un entorno que estimula el razonamiento y la actividad motora. Esto no solo mejora lo desempeño en tareas cotidianas, sino que también ayuda a evitar el aislamiento social y potencia las relaciones interpersonales, elementos clave en el bienestar general.
En resumen, la estimulación cognitiva puede ser una herramienta valiosa para quien enfrenta desafíos cognitivos, mejorando su calidad de vida, la de sus familiares y fomentando una mayor conexión social.
¿Todo el mundo puede ir a estimulación cognitiva? ¿En cualquier fase de la enfermedad?
La estimulación cognitiva es especialmente efectiva en las fases leves y moderadas de la demencia, donde algunas capacidades cognitivas aun están preservadas. En estas etapas, las personas pueden beneficiarse de actividades que estimulan sus habilidades cognitivas, lo que les ayuda a mantener la funcionalidad y la autonomía. En fases avanzadas, puede ser menos efectivo continuar con la estimulación cognitiva convencional, ya que las capacidades pueden estar severamente alteradas. En estos casos, puede ser útil enfocar la estimulación a nivel sensorial.
Es importante destacar que realizar actividades cognitivamente estimulantes es beneficioso en cualquier etapa de la vida. Mantenerse mentalmente activo a lo largo de los años contribuye a desarrollar una mayor "reserva cognitiva", lo que ayuda a afrontar mejor los cambios asociados tanto con el envejecimiento normal como con el patológico. Así, la estimulación cognitiva se convierte en una práctica recomendable a lo largo del ciclo vital.
¿Cuánto tiempo hay que dedicarle?
Para personas con deterioro cognitivo leve a moderado, se sugiere participar en sesiones de estimulación cognitiva tres veces a la semana, con una duración de aproximadamente una hora por sesión. Esto permite un equilibrio adecuado entre la práctica y la asimilación de las actividades, lo que puede maximizar los beneficios.
Por otro lado, para personas sanas que buscan mantener su agilidad mental, el ideal son dos sesiones semanales de entre una hora y una hora y media.
¿Se puede hacer en casa?
Sí, la estimulación cognitiva se puede realizar en casa y no siempre requiere la intervención de un profesional. Aunque es recomendable contar con guías especializadas que propongan actividades adecuadas, también se pueden implementar ejercicios cotidianos que sean significativos para la persona. Actividades como juegos de mesa, lecturas, o conversaciones sobre temas de interés pueden ser formas efectivas de estimular la mente.
Además, existen aplicaciones digitales profesionalizadas que permiten realizar ejercicios de estimulación cognitiva de manera independiente en casa.
Aún así, combinar ejercicios en el hogar con sesiones grupales fuera del domicilio potencia tanto los beneficios sociales como los cognitivos. La interacción en un entorno grupal puede ser muy enriquecedora, mientras que las actividades en casa pueden adaptarse a los gustos y habilidades individuales, facilitando así una rutina estimulante y agradable. En resumen, un enfoque que combine ambos entornos sería el ideal.
¿Y si mi familiar no quiere ir? ¿Cómo animarlo?
Es fundamental resaltar que la estimulación cognitiva no solo es una actividad de aprendizaje, sino también una oportunidad para socializar. Puedes explicarle que participar en estas sesiones significa salir, interactuar con otras personas y disfrutar de un ambiente positivo.
Además, comparar la estimulación cognitiva con el ejercicio físico puede ser útil; así como se entrena el cuerpo para mantenerse fuerte, también es importante "entrenar" el cerebro.
Anímelo a probarlo durante un tiempo, asegurándole que no se trata de obtener un rendimiento perfecto, sino de disfrutar del proceso y mantener la flexibilidad mental. Con el apoyo de la familia y profesionales, puede sentirse más cómodo y motivado para participar.


