- José Ramón Lorenzo. Neurólogo. POVISA
- Clara Domínguez. Neuróloga. CHUS
La demencia, en todos sus tipos, suele ser una enfermedad de herencia compleja. Eso quiere decir que no se desarrolla por heredar un único gen de los padres, sino que influyen muchos genes diferentes y también factores ambientales y de estilo de vida. Aunque los antecedentes familiares aumentan nuestro riesgo de tener demencia, podemos no desarrollarla nunca, porque los genes influyen en la probabilidad de padecer demencia, pero no provocan directamente la enfermedad.
¿Qué variantes genéticas aumentan el riesgo de demencia?
Las variantes genéticas más conocidas son las de la enfermedad de Alzheimer, en la que se han identificado más de 20 genes. El más conocido es lo de la apolipoproteína E (APOE). La mayoría de estas variantes suelo aumentan muy ligeramente el riesgo de desarrollar demencia frente a una persona que no las tenga.
Si tengo antecedentes familiares de demencia, ¿puedo reducir mi riesgo de desarrollar la enfermedad?
Sí, llevando un estilo de vida saludable, manteniéndose activo física e intelectualmente (básicamente trabajando sobre todos los factores de riesgo modificables que puede consultar en el apartado “factores de riesgo”)
¿Existen formas de demencia puramente hereditarias?
En algunos casos raros la demencia está causada por un solo gen y puede heredarse directamente de padres a hijos.
De los tipos de demencia que hay, la demencia frontotemporal es la que más frecuentemente se debe a un solo gen. La enfermedad de Alzheimer puede heredarse por un solo gen en casos raros.
En estos casos la demencia suele ser de inicio más temprano en la vida y hay muchos familiares afectados. Las personas que heredan ese gen de sus padres desarrollan con muy alta probabilidad la enfermedad.


