- Celia Pérez. CHUAC
- Clara Domínguez. CHUS
¿Qué es la demencia?
Cuando se dice que una persona tiene demencia, quiere decir que presenta una pérdida de capacidades intelectuales que tenía previamente y que esta pérdida es suficientemente importante como para interferir en su vida. Por ejemplo, perdió memoria y esto está empezando a impedirle llevar bien las cuentas personais o le hace olvidar citas importantes o perder objetos de forma continua.
¿Es lo mismo que deterioro cognitivo?
No, en el deterioro cognitivo hay pérdida de capacidades intelectuales pero sin impactar en la vida diaria de la persona, por lo que, de alguna manera, podemos decir que la demencia es un estadio más grave o avanzado.
¿Es lo mismo que Alzheimer?
No exactamente. La enfermedad de Alzheimer provoca demencia, pero no todas las personas con demencia tienen Alzheimer, algunas tienen demencia provocada por otras causas (otras enfermedades degenerativas o incluso consumo de tóxicos, como por ejemplo el alcohol).
Lo más habitual es que su médico haya mencionado cuál es la causa más probable de su demencia. En muchos casos no se puede saber con certeza cuál es la causa y se hace un diagnóstico de probabilidad según sus síntomas y los resultados de ciertas pruebas complementarias. Puede consultar las diferentes enfermedades causantes de demencia en los epígrafes correspondientes.
¿Va a ir a peor?
En general, la demencia está producida por enfermedades neurodegenerativas que se caracterizan por ir empeorando progresivamente.
¿Tiene tratamiento?
Algunas formas de demencia, como la causada por la Enfermedad de Alzheimer, tienen tratamiento farmacológico para paliar o mejorar ligeramente los síntomas. Otras enfermedades, como la demencia frontotemporal, no tienen en este momento ningún tratamiento farmacológico. En cualquiera caso, no hay tratamiento curativo para las demencias causadas por enfermedades neurodegenerativas, es decir, los tratamientos pueden mejorar los síntomas o ralentizar la progresión, pero en ningún caso eliminan la enfermedad o la paran.
Esto no quiere decir que no podamos hacer nada. Como en muchas enfermedades neurológicas, tiene mucha importancia el tratamiento rehabilitador mediante terapias no farmacológicas como la estimulación cognitiva, terapia ocupacional, ejercicio físico… que aunque no curan la enfermedad pueden mejorar mucho la calidad de vida de la persona afectada y de sus familiares.
¿Qué hago ahora?
Recibir un diagnóstico de demencia es un golpe duro para el paciente y su entorno. Aun así, es importante tener en mente que cada caso es diferente y la evolución puede ser muy variable. Recibir el diagnóstico no es el fin de su vida, puede seguir disfrutando y mantenerse activo realizando adaptaciones segun los síntomas vayan apareciendo. Es de suma importancia que a partir de ese momento, sí no lo hacía ya, cuide su salud física y reduzca los factores riesgo vascular (tabaco, hipertensión, colesterol…) y que inicie programas de estimulación física y cognitiva. También es muy buena idea iniciar una busca de recursos de apoyo, que nos harán falta a medida que la enfermedad avance, y pensar cómo queremos que se hagan las cosas cuando lleguemos a fases más avanzadas de la enfermedad en las que ya no podamos decidir o expresar bien nuestra voluntad.


