- Celia Pérez. Neuróloga. CHUAC
- Clara Domínguez. Neuróloga. CHUS
Son las demencias relacionadas con alteraciones circulatorias cerebrales (ictus, hemorragias, o, el más frecuente, el daño producido por años de mala circulación cerebral)
¿Es como el Alzheimer?
No, es una enfermedad diferente, también degenerativa. En ocasiones se asocia a Alzheimer y entonces hablamos de demencia mixta.
¿Qué síntomas son típicos?
Los síntomas son muy variables, dependiendo de la zona del cerebro donde se haya producido el daño circulatorio. En lugar de afectarse principalmente la memoria, se afectan más las funciones ejecutivas (capacidad de pensar, resolver problemas, planificar…), la forma de andar y el estado de ánimo.
¿Cómo se diagnostica?
Se puede sospechar por la historia que cuentan el paciente y sus acompañantes, la exploración y el estudio neuropsicológico. Con la prueba de imagen cerebral ( TAC o resonancia) podremos ver las lesiones vasculares , qué zonas están dañadas y cuánto daño hay.
¿Es hereditaria?
Aunque cómo todas las enfermedades, tiene un componente de predisposición genética, en la demencia vascular influyen mucho más los factores de riesgo modificables como el tabaquismo, la hipertensión, el colesterol y la diabetes.
¿Tiene tratamiento?
El más importante en el caso de la demencia vascular es el control de los factores de riesgo vascular. Los fármacos que se usan en el Alzheimer solo se recomiendan en los casos que combinan ambas enfermedades.
¿Cómo evoluciona?
Como el resto de las demencias lo esperable es que se vaya empeorando hasta una situación de dependencia. En el caso de la demencia vascular la evolución puede ser más escalonada, alternando períodos de estabilidad con empeoramientos bruscos en relación a la aparición de nuevas lesiones circulatorias.


