- María José Moreno. Neuróloga. CHUVI
- Clara Domínguez. Neuróloga. CHUS
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad progresiva degenerativa del sistema nervioso central que afecta a las neuronas. Es la causa más frecuente de demencia, pero no la única. El daño en las neuronas se produce porque se van acumulando unas proteínas dentro y fuera de las neuronas, que las destruyen. La proteína que se acumula dentro de las neuronas se llama amiloide y la que se acumula a su alrededor se llama Tau. Llega un punto en que el acúmulo de estas proteínas destruye las redes neuronales que manejan la información de nuestra memoria, el lenguaje, el conocimiento, la manipulación de objetos, deseos, sentimientos, la conducta y el comportamiento.
¿Es lo mismo que demencia senil?
No. El término demencia senil es antiguo, y genera mucha confusión. Con el término demencia senil se designaba a pacientes mayores de 65 años que presentaban demencia. En esa época se creía que la causa eran los problemas circulatorios, pero después de hacer estudios se vio que la causa más frecuente de demencia en mayores y menores de 65 años era la Enfermedad de Alzheimer. La enfermedad de Alzheimer es una de las enfermedades que provoca demencia, pero no la única.
¿Qué síntomas puedo tener?
La forma más habitual de enfermedad de Alzheimer empieza con síntomas de pérdida de memoria reciente, para cosas del día a día, como una cita médica, donde pusimos un objeto o lo que comimos ayer. Después se van deteriorando otras funciones como el lenguaje, la capacidad de planificar o de resolver problemas.
Existen algunas formas de Alzheimer distintas que llamamos variantes, y que son más raras, en las que la enfermedad empieza por otras zonas del cerebro y con otros síntomas:
- Variante posterior: inicia con dificultades para ver y entender imágenes
- Variante frontal: inicia con cambios en el carácter y la forma de ser
- Variante logopénica: inicia con dificultades para encontrar palabras
¿Por qué sospecha el médico que tengo Enfermedad de Alzheimer?
El diagnóstico de la enfermedad se hace en base a los síntomas que cuenta el paciente y sus familiares o amigos. Además, se hacen tests cognitivos en la consulta para corroborar que efectivamente fallan algunas funciones mentales, y se suele solicitar un análisis de sangre (para descartar otras enfermedades que puedan influir) y una imagen del cerebro (para descartar otros problemas y ver qué zonas del cerebro están afectadas).
A veces, si los síntomas son leves o el diagnóstico no queda claro, se pueden hacer algunas pruebas más especializadas para llegar al diagnóstico, pero no es lo habitual: punción lumbar, una resonancia o incluso pruebas de medicina nuclear.
Es posible que en el futuro próximo, al aparecer nuevos tratamientos, cambie el proceso diagnóstico, pero hasta el momento este es el procedimiento habitual.
¿Cómo evoluciona?
El Alzheimer es una enfermedad degenerativa, es decir, que empeora de forma inexorable y progresiva. La persona poco a poco no solo va perdiendo los recuerdos o la capacidad de reconocer o la capacidad para manipular, también va perdiendo la capacidad de tomar decisiones y de actuar de manera consecuente así como la capacidad de saber qué, cómo, cuándo, dónde y porqué se hace algo.
Hacia la etapa final el paciente es completamente dependiente para las actividades más básicas de la vida; siendo incapaz de caminar, hablar o alimentarse por sí mismo.
¿Tiene tratamiento?
La enfermedad de Alzheimer tiene tratamiento farmacológico para reducir algunos síntomas durante un tiempo, pero no existe ningún tratamiento que cure o frene la enfermedad.
Además, como en todas las demencias, es muy importante el tratamiento no farmacológico.
Puedes consultar más detalles sobre los tratamientos en los apartados correspondientes.


